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| PERCEPCIONES
IMPORTANTES SOBRE LA GUITARRA CLÁSICA |
Renato Bellucci
Sentido común. La palabra
lo dice todo: común. Eso significa que la mayoría
lo tiene. No te parece increíble cómo amenudo nuestras
decisiones tracionan esta ¨comun-idad¨?
La guitarra, la educación
y la fe han sido la constante a través de mi vida, por las que lograba
realizar un ¨balance¨ cada tanto. Con eso yo trataba de comprender
donde estaba parado con respecto a mi crecimiento personal. La guitarra
clásica es una disciplina (disciplina: 1- la habilidad de controlar
tu comportamiento y manera de trabajar. 2- un método de entrenamiento
para que la mente controle el comportamiento). "La guitarra
es la vida en miniatura". En la constante búsqueda de la perfección
musical, ponemos a trabajar todo nuestro ser. Cuanto más nos
permitimos hacer música por las razones equivocadas, más
pondremos en riesgo el camino de aquellos que sí hacen su camino
por las razones correctas, y menos probabilidad habrá de que nuestro
trabajo deje huellas para generaciones futuras. En un email reciente,
un querido amigo que hace más de 30 años toca la guitarra
me escribió sobre sus impresiones cuando asistió a un concierto
en Texas: Transcribo un pedacito de su mail: ¨Estoy
viendo lo que tu ves en este mundo de la guitarra. La necesidad del
público de escuchar música reconocible con la que ELLOS se
relacionen de verdad. Ese es el camino que quiero seguir... me gustaron
tus actualizaciones sobre el tema! La música de ese concierto
estaba mucho más allá de lo que el público era capaz
de comprender... piezas muy técnicas... un poco de fanfarroneo...¨
En nuestro mundo, y para ser más
específicos, en el mundo Occidental, el éxito se ha vuelto
algo
que se mide o que al menos debe ser medible. Lo que es
peor, hemos llegado a creer que el éxito en la vida puede predecirse
sobre la base de instrumentos defectuosos como los tests de cociente intelectual
(IQ) o SAT. La verdadera razón por la que se crearon esos
monstruos en primer lugar es que los humanos en general tienen un complejo
¨de Dios¨ por el que todo y todos deben ser
clasificados.
La música y las artes en general siempre fueron el lugar, el refugio
para almas libres y para la creatividad, y un lugar donde la gente puede
encontrar menos materialismo. El talento musical y la creatividad
no se detectan con esos ¨tests defectuosos¨ porque el talento y
la creatividad pertenecen a una esfera superior de los humanos... el alma.
Esta parte eterna constantemente está siendo suprimida y
anulada.
Por
lo menos hace 30 años que deben serte familiares las siguientes
dos palabras, asociadas como si fueran un ente inseparable: industria musical.
Esto, siendo la música: el arreglo de sonidos hechos por instrumentos
o voces de tal manera que sean agradables o emocionantes.... e industria:
la producción de bienes, especialmente en modo masivo... puede alguien
decirme por cuál fórmula enferma pueden asociarse esas dos
palabras?! Una cosa es segura: los guitarristas que han sido presionados
por esta insana mezcla para industrializar más y más su manera
de tocar son los responsables de tocar un enorme montón música
sin valor, que pertenece más al circo que al mundo de la música
(y pido perdón a todos los circos). Lo que se tiene, por lo
tanto, es una consecuencia: manadas de guitarristas siendo clasificados
de acuerdo a los ingresos que proveen a la ¨industria¨. Los
compositores, por otro lado, o mejor dicho, en otra ubicación de
la cadena de montaje, han estado derramando un enorme montón
de sonidos desagradables que se nos lanzan en los salones de concierto
por todos lados.
Luego del debut de Segovia en 1910,
un crítico local escribió lo siguiente: ¨Rieron
cuando Andrés Segovia se sentó a tocar la guitarra.
Qué coraje el hombre, trayendo un instrumento flamenco al precinto
sagrado de concierto. Ese joven necio está haciendo esfuerzos
inútiles para transformar a la guitarra, con su misteriosa y dionísica
naturaleza, en un instrumento apoloniano. La guitarra responde
a la exaltación apasionada del folclore andaluz, pero no a la precisión,
orden y estructura de la música clásica¨.
El crítico, como tantos otros,
estaba equivocándose ignorante y proféticamente. Segovia
claramente no era parte de una industria, especialmente en 1910, y no cambió
la guitarra - de hecho él era hiper conservativo (porque el nombre
que debería resaltarse junto a la palabra cambio es el de Narciso
Yepes) . El talento de Segovia creó una enorme cantidad
de sonidos misteriosos que los andaluces ni siquiera soñaban que
fueran posibles (así como la mayoría de los guitarristas
hoy en día), y a la hora de la precisión y el orden, Segovia
entendió que la magia de la música no está en la precisión
sino en la maestría del arte y que la guitarra podía lograr
lo que el piano y el violín no podían... una inmensa paleta
de colores, el número justo de notas, y más que nada, un
instrumento con el que todos se pudieran relacionar. El crítico
fue profético porque estaba describiendo a los guitarristas contemporarios
(con la excepción de un puñado). El concertista de
Texas que describió mi amigo en el email entra en esa profecía.
A continuación hay parte de
un artículo en el New York Times: MUSIC
REVIEW; A Guitar More Democratically Inclined By ALLAN KOZINN
"Los guitarristas tienden a ser jugueteadores,
tanto por naturaleza como por necesidad. Su instrumento, en su forma
clásica, es comparativamente dulce, aún cuando se toca con
toda su fuerza, y la manera en la que están dispuestas las cuerdas
y afinación crean ciertas voces y contrapunto que son más
difíciles de realizar en el más democráticamente construido
teclado. Los músicos del jazz y del rock han escapado a las
limitaciones del instrumento amplificándolo e inventando dispositivos
para sostener, distorcional y colorear su sonido de todas las maneras imaginables.
Los guitarristas clásicos han sido siempre más conservadores:
usan sistemas de amplificación discretos, y algunos agregan cuerdas,
generalmente al registro grave.¨
¿No te parece perfecta la
palabra que eligió el autor? jugueteadores...
Continuará...
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