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 "Si todo el mundo es un escenario, ¿dónde se sienta el público?"


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DAR CONCIERTOS Renato Bellucci

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Cunpleaños de GeorgeTocar para alguien más alla de uno mismo, ya sea 1 o 100 personas, es lo que suelo llamar la parte ¨misionaria¨ de tocar la guitarra o cualquier otro instrumento. 

Muchas cosas se han escrito sobre tocar en público (ataques de ansiedad, pánico de escenario, manos frías, etc.), y yo consulté algunos de esos libros esperando leer algo así como ¨... para eliminar las mariposas en el estómago, debes hacer lo siguiente:...¨  Créeme, nunca leerás esto en ninguna parte.  Tocar por muchos años, practicar constantemente, y recibir las mejores calificaciones en la universidad para nada son indicadores de que estás listo para tocar en concierto.  El ¨concertismo¨ es una vocación especial dentro de la vocación.  Tocar sin errores no lo es todo, ni tampoco tener el coraje necesario.  Esta vocación debe examinarse desde un ángulo diferente.  Comienza preguntándote:

  • ¿Por qué quiero tocar conciertos?  Si la respuesta es cualquiera de las siguientes:  1- "He estado tocando por muchos años y es hora de que los demás vean en qué ando...¨ 2- ¨Creo que la gente debe conocer mis interpretaciones, que son mejores que las de Juan Pérez¨, 3- ¨Necesito sentir la energía fluir entre el público y yo¨, 4- ¨Gané los concursos más prestigiosos y merezco ser conocido¨, 5- ¨Creo que en un mundo materialista tocar música acerca a las personas a su espíritu¨ .......... entonces:                                                                                        recuerda que la mayoría de los más arduos trabajadores nunca son conocidos por nadie, a lo sumo son descubiertos, que lo que tu piensas sobre tu forma de tocar es exactamente eso: lo que tu piensas, que en un concierto no hay tanta energía fluyendo como sudor y gente muy paciente que está esperando que por fin toques Recuerdos, que la cosa más segura que te dejan los concursos y competencias, aparte de un ego superinflado, es un repertorio enorme y horrible, que siendo proveniente de una escena musical tan prostituida (ultimamente), hará que las almas probablemente salgan desilusionadas con tu sobrevalorado virtuosismo. 
  • Hacer música no se trata de acrobacias dedísticas, ni de quién prepara una pieza en menos tiempo.  Estoy de acuerdo contigo en que, desafortunadamente, hay mucho pavoneo de músicos en todos lados (en el mundo del violín y del piano, está sucediendo hace ya demasiado tiempo...).  Las raíces de este mal son auspiciadas por los grandes concursos que empujan a los músicos a renunciar a la musicalidad y abrazar actuaciones cirqueras... La magia de la guitarra clásica no es romper los records de velocidad, sino supuestamente volver disponible para la todos un idioma que la gente común pueda compartir y amar.  Si, casi toda la gente que conozco tiene una guitarra o conoce a alguien que posea una... aunque sea vieja y destartalada.  El piano y el violín intimidan a la gente común, mientras que la guitarra no lo hace al menos que tengas ese propósito.  Los ¨fanfarrones¨ han dificultado mucho el camino a los ¨no tan fanfarrones¨.  Puede que engañen al público común, pero ciertamente no me engañan a mí.  He presenciado MUCHOS conciertos en los que el público mira a su alrededor para ¨captar¨ si acaban de presenciar un concierto de guitarra bueno o no.  Necesitan que ¨alguien¨ les certifique, aunque sea con un movimiento aprobador de la cabeza, algo... cualquier cosa, porque simplemente NO ENTENDIERON NADA DE LO QUE ACABAN DE.... oir... porque no lograron escuchar.  Llegaron hasta la sala de concierto... ¡pagaron la entrada y el mismísimo artista les dió un portazo en la cara!  Esperaron y esperaron, y nunca se les dió el regalo de escuchar esas melodías medianamente familiares (Recuerdos, Romance, Estrellita...)  porque, vamos, el intérprete era demasiado bueno para tocar esas cosas tan fáciles.  Estaba ahí para promover música probablemente inentendible o fea.  Es más fácil esconderse detrás de piezas desconocidas.  Es más fácil impresionar a 200 millas por hora que a 5!!  Los guitarristas creen que todos han escuchado suficiente de los clásicos!  NO ES VERDAD!  Si tu razonamiento está tan distorcionado que realmente crees eso, es ya sea porque estás yendo a demasiados festivales de guitarra, o porque crees que todo el mundo tiene una grabación de Segovia o de Williams.  NO ES VERDAD!  El repertorio de guitarra no necesita ser expandido.  Lo que necesita el repertorio de guitarra es músicos de verdad, con sus piés en la tierra, que se esfuercen con toda el alma para hacer que las melodías que la gente común ama se vuelvan ¨de guitarra¨.  ¡Ese sí que es un desafío!  Subir al escenario con herramientas hardware para hacer ruidos extraños con la guitarra es abominable!!
  • ¿Y el horror de imponer piezas en los concursos?  ¡O el aún peor horror de ser juzgado por colegas, cuando en la verdadera escena concertística nuestra supervivencia dependerá del público y no de esos jueces ridículos!  ... ¡Imponer un límite de edad! ¡Qué discriminación! Eso demuestra que los mismos organizadores de estas monstruosidades no confían en el público, que es quien en última instancia hace posible el evento.  Todos forman parte de un oscuro capítulo de la historia de la guitarra. 
Todas las respuestas más arriba convergen en una gran verdad.  Nuestro ego desea ser alimentado.  Cuando tus razones comienzan a sonar más como ¨todo lo demás que probé no me hace feliz ni pone comida en mi mesa¨ (dos verdades que suelen ir de la mano), o ¨simplemente no hay suficientes guitarristas en mi pueblo¨ , o ¨quiero recordar a mis hermanos humanos que el cuerpo y cerebro pueden perseverar silenciosamente por cientas de horas en la búsqueda de la perfeccion y que la música trae felicidad al alma¨, entonces almenos sonarás honesto y tendrás una idea clara de qué se trata todo esto. 

Al final, todos los músicos deben co-existir con estas sensaciones y la pregunta del millon:  ¿Por qué me metí en este concierto en primer lugar? Son lo que nos perseguirá en las horas y días anteriores al concierto. 

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